Vos! sí, vos! ¿Me querés decir para qué mierda hablaste y para qué mierda me hiciste hablar a mi? Volvamos a ese bendito Sábado y dejame ahí tirada que yo sola podía y no me des bolaaaaaa. Era todo un juego de histeriqueo y nada más para mi! Ahora me acuerdo de por qué no te di bola en todo el año! Pero quisiiiiiste hablar ¬ y como la más boluda hablé. Bien e! bien! Aplausos para vos. No entendí el fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario